Esta propuesta pedagógica busca contribuir al desarrollo de habilidades
y competencias en el hogar.
Se valorará el trabajo y esfuerzo que realiza cada estudiante para
realizar las actividades de acuerdo a sus habilidades, recursos y ritmos de
aprendizaje.
Para ello se tendrá en cuenta la:
Responsabilidad.
Compromiso.
Interés.
Participación.
Desarrollo de las actividades.
Actitud.
SOY AMOROS@ CONMIGO Y CON MI FAMILIA
1.En tiras de papel o cartulina con la ayuda de tus
padres escribe cuando eres amoros@.
Ejemplo:
Sonrió
Respeto
a mis
Padres y Hermanos
Cuido de miscosas
Yentorno
Demuestro Alegría
Soy paciente y
ToleranteAbrazoamiFamilia
Y soy Cariñoso
SoyCariñosoy
EntusiastaAyudoenlas
Actividadesde casa
Se
las regalas a los miembros de tu familia y me compartes una foto cuando se la estés
entregando.
Con cinta las pego en
diversas partes de la casa.
Complete el
árbol escribiendo al frente de la flecha las respuestas como se indica a
continuación. Si deseas lo puedes imprimir, dibujar o elaborar en papel y
decorar a tu gusto
3.¿Cómo admiro a mi familia? Elabora una
tarjeta con el material que tengas en casa y escribe:
Esta propuesta pedagógica pretende formar
lectores capaces de desenvolverse en el ámbito escolar, despertando el interés por
la lectura como fuente de información del mundo, mediante estrategias lúdicas que
mejoran la comprensión lectora.
Se valorará el trabajo y esfuerzo que
realiza cada estudiante para realizar las actividades de acuerdo a sus
habilidades, recursos y ritmos de aprendizaje.
Para ello se tendrá en cuenta la:
Responsabilidad.
Compromiso.
Interés.
Participación.
Desarrollo de las actividades.
Actitud.
lee el siguiente texto y responde las preguntas en tu cuaderno
La Pasadera y su Nieto
Había una vez tres jóvenes que emprendieron
juntos un largo viaje. Una noche, llegaron a una pequeña ciudad y decidieron
quedarse a dormir en una agradable y acogedora posada. Los jóvenes confiaron a
la posadera una bolsa que contenía todo su dinero. Uno de ellos, en presencia
de otros dos, advirtió a la mujer:
-Esta bolsa usted nos la devolverá a los
tres juntos. Nunca a uno de nosotros por separado, ¿de acuerdo?
La mujer asintió y guardó la bolsa en un
lugar seguro.
Algo más tarde, cansados del largo
recorrido que habían cubierto ese día, los tres amigos pidieron a la posadera
que les preparara lo necesario para tomar un baño. La mujer lo dispuso todo al instante:
toallas para los tres, jabón, esponjas... Pero se olvidó de ponerles un peine.
Los jóvenes se dieron el merecido baño. Al
poco rato, mientras se vestían, observaron que no había peine. Entonces, uno de
los tres jóvenes salió en busca de la posadera. Una vez junto a ella, el joven,
en vez de pedirle el peine, le pidió el dinero.
-¡No te lo puedo dar! -respondió la mujer-.
¿O no recuerdas que se lo tengo que entregar a los tres juntos?
Entonces, el muchacho le rogó que lo
acompañara hasta la puerta del baño. Allí gritó a sus compañeros:
-¡No me lo quiere dar!
Y los otros
dos, creyendo que se refería al peine, dijeron desde el interior del cuarto de
baño:
-¡Señora, por favor, déselo de una vez!
La mujer obedeció inmediatamente y entregó
al joven la bolsa del dinero.
Este abandonó la posada sin más tardanza.
Hartos de esperar a su amigo, los otros dos
jóvenes salieron del baño. Cuando se enteraron de lo ocurrido, decidieron
llevar a la pobre posadera ante el juez. El juez, mostrando una gran paciencia,
escuchó a las dos partes y, a continuación, dijo:
-Señora, usted se había comprometido a
entregarles el dinero solo si estaban los tres juntos. Como se lo entregó a uno
de ellos y este ha huído, usted es culpable. Así que deberá poner el dinero de
su bolsillo.
La mujer se retiró de allí hecha un mar de
lágrimas. No le quedaba más remedio que recurrir a esos ahorros que tanto
esfuerzo le había costado reunir.
La posadera, mientras volvía a su casa, iba
pensando que tenía que existir alguna forma de demostrar su inocencia ante el
juez. Cuando la mujer llegó a la posada, todavía llorando a lágrima viva, se
encontró con su nieto.
-¿Qué te pasa abuela? ¿Por qué lloras así?
-¡Ay, hijo! ¡Los ahorros de toda mi
vida...! ¡Qué injusticia se comete conmigo! -decía la mujer, que era un manojo
de nervios.
Con mucha paciencia, el nieto logró
tranquilizarla y la pobre señora pudo contarle todo lo que había pasado.
-No te preocupes, abuela. Hay una solución muy clara. Ya que te
comprometiste a entregar el dinero a los tres muchachos juntos, irás a ver al juez de nuevo y le
dirás que mande a los dos que quedan a buscar a su amigo, porque tú solo podrás
pagarles cuando estén los tres.
Así lo hizo la anciana, y el juez no pudo
más que decir:
-Tiene usted razón, señora. Y en cuanto a
ustedes, les ordeno que vayan a buscar a su amigo. Esta mujer no tendrá
inconveniente en pagarles entonces la deuda.
Y según se cuenta, los dos muchachos
todavía están buscando a su avispado compañero.
Cuento popular.
COMPRENSION LECTORA
VOCABULARIO
* Busca en tu diccionario el
significado de las siguientes palabras:
Posadera : ____________________________________
Asintió : ___________________________________
Manojo : ___________________________________
Avispado: __________________________________
Cubierto: ___________________________________
Comprometido: ______________________________
COMPRENSIÓN DE LECTURA
* En base a lo leído responde
las siguientes preguntas:
1. ¿Qué entregaron los tres jóvenes viajeros a la posadera y cuál
fue el trato o acuerdo?